Hilos monofilamentosos e hilos tensores
Hilos reabsorbibles que se colocan bajo la piel para estimular colágeno, mejorar su densidad y, en el caso de los tensores, aportar sujeción a los tejidos.
Los hilos monofilamentosos, o hilos mono, son hilos lisos, muy finos y reabsorbibles que se colocan bajo la piel para estimular la producción de colágeno y mejorar su densidad. Los hilos tensores, que llevan pequeñas espículas, añaden además un efecto de sujeción de los tejidos. Ambos tipos se reabsorben con el tiempo.
- Duración
- 30–60 min
- Anestesia
- Local o crema anestésica
- Vuelta a la rutina
- Inmediata, con cuidados unos días
- Duración del efecto
- Variable según el tipo de hilo
¿Cómo funcionan?
Estos hilos suelen fabricarse con polidioxanona (PDO), un material que se utiliza desde hace décadas en suturas quirúrgicas reabsorbibles. Una vez colocados en el tejido subcutáneo, provocan una respuesta controlada del organismo con tres efectos:
- Sujeción: en el caso de los hilos tensores, las espículas se anclan en el tejido y aportan un efecto de tensado desde el primer momento.
- Estimulación del colágeno: alrededor del hilo se forma colágeno nuevo y aumenta la microcirculación, lo que mejora la textura, las líneas finas y la elasticidad.
- Reafirmación: la ligera retracción de los tejidos alrededor de los hilos contribuye a una piel más firme.
El material se reabsorbe en unos meses, pero el colágeno generado a su alrededor se mantiene durante un tiempo después.

¿Para quién está indicado?
- Piel con pérdida de densidad y firmeza, textura apagada o arrugas finas.
- Flacidez leve o moderada en mejillas, óvalo facial, papada o cuello.
- Algunas zonas del cuerpo, como la cara interna de los brazos, en casos seleccionados.
- Personas que prefieren una opción mínimamente invasiva frente a la cirugía.
Cuando la flacidez es importante, puede ser más adecuado valorar una opción quirúrgica. No se colocan durante el embarazo, con infección en la zona, con trastornos de la coagulación o en algunas enfermedades autoinmunes; el médico revisará tus antecedentes en consulta.
Cómo es el tratamiento
Valoración previa. El médico estudia el grado de flacidez y la calidad de tu piel, y decide qué tipo de hilo utilizar, cuántos y en qué dirección colocarlos.
La sesión. Tras desinfectar la piel y aplicar anestesia, los hilos se introducen con una aguja o cánula fina que se retira dejando el hilo en su sitio.
Después. Durante unos días es habitual notar inflamación, pequeños hematomas, sensación de tirantez o alguna irregularidad en la piel, que se van resolviendo. Las primeras semanas conviene evitar gestos faciales muy amplios, masajes en la zona, el deporte intenso y la sauna, según te indique el médico.
Resultados y cuidados posteriores
Con los hilos tensores se aprecia un efecto de sujeción desde el primer momento. La mejora de la calidad de la piel es progresiva y se hace visible a lo largo de las semanas siguientes, a medida que se forma colágeno nuevo. La duración depende del tipo de hilo, de la zona y de las características de tu piel.
Los hilos pueden combinarse con otros tratamientos que trabajan la calidad de la piel, como la hidratación y redensificación, dentro de un plan pautado por el médico.
Preguntas frecuentes
Los hilos mono son lisos y actúan sobre todo estimulando colágeno para redensificar la piel. Los tensores tienen espículas que se anclan en el tejido y aportan además un efecto de sujeción.
Se realiza con anestesia, por lo que durante la sesión se nota sobre todo el pinchazo inicial y cierta presión. Después puede haber molestias leves unos días.
Son muy finos y se colocan en un plano profundo, por lo que normalmente no se ven. Si en algún caso llegaras a notarlos o a ver alguna irregularidad, el médico lo revisará.
Sí. Una vez reabsorbidos los hilos, el médico puede valorar una nueva sesión para mantener el efecto, según la evolución de tu piel.
Información orientativa. La indicación, el número de sesiones y los resultados dependen de cada persona y se valoran siempre en consulta médica.
Estudio previo individualizado antes de cualquier tratamiento.
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