Extirpación de quistes y lesiones
Diagnóstico y tratamiento de quistes y lesiones de la vulva y la vagina, incluidas las lesiones intraepiteliales (VIN y VAIN), siempre a partir de una valoración ginecológica.
La vulva y la vagina pueden presentar quistes, nódulos y otras lesiones de la piel o la mucosa. La mayoría son benignas, pero algunas, como la neoplasia intraepitelial vulvar (VIN) o vaginal (VAIN), son lesiones precursoras que conviene diagnosticar y tratar a tiempo. En Shim Clinic Ceuta las valoran nuestros ginecólogos y, cuando está indicado, las extirpan en consulta.
- Duración
- 20–45 min, según la lesión
- Anestesia
- Local
- Recuperación
- Vida normal en 1–3 días
- Seguimiento
- Según el resultado de la biopsia
¿Qué tipo de lesiones se tratan?
Bajo este nombre se agrupan lesiones muy distintas. Entre las más habituales están los quistes de la glándula de Bartolino, que aparecen a un lado de la entrada de la vagina cuando se obstruye su conducto, los quistes de inclusión o sebáceos, los pólipos cutáneos y otras lesiones benignas de la piel vulvar.
Otro grupo son las lesiones intraepiteliales. En ellas, las células de la superficie presentan alteraciones que, sin tratamiento, podrían evolucionar con los años hacia un cáncer. Muchas están relacionadas con el virus del papiloma humano (VPH) y otras con dermatosis crónicas como el liquen escleroso.
¿Cuándo está indicado?
- Quistes que causan dolor, molestias al sentarse o durante las relaciones, o que se infectan de forma repetida.
- Lesiones que cambian de tamaño, color o aspecto, sangran o no cicatrizan.
- Lesiones intraepiteliales (VIN o VAIN) confirmadas por biopsia.
- Lesiones de naturaleza dudosa en las que es necesario obtener tejido para su estudio.
No todas las lesiones necesitan extirparse: un quiste pequeño y sin síntomas puede, en muchos casos, simplemente vigilarse.
Cómo es el tratamiento
Valoración previa. Revisamos tus antecedentes y exploramos la zona con detalle. Si hay dudas sobre la naturaleza de la lesión, tomamos una biopsia: solo con un diagnóstico preciso se decide qué hacer.
El procedimiento. La extirpación se realiza en consulta, con anestesia local y técnica microquirúrgica, procurando preservar el tejido sano y controlar el sangrado. En los quistes de Bartolino, según el caso, puede optarse por abrir y drenar el quiste dejando la glándula funcional (marsupialización) o por extirparlo. En las lesiones intraepiteliales existen varias opciones, como la escisión, la vaporización con láser o algunos tratamientos tópicos, y la elección depende de su extensión y localización.
Después. El tejido extirpado se envía a anatomía patológica para su análisis. Te daremos pautas de higiene y cuidados y te citaremos para revisar la cicatrización y comentar el resultado.
Resultados y cuidados posteriores
Durante los primeros días puede haber escozor, inflamación leve o un pequeño sangrado, que suelen ceder pronto. Es habitual recomendar evitar las relaciones sexuales, los baños de inmersión y el deporte intenso hasta que la zona cicatrice. Como en cualquier cirugía menor, existe la posibilidad de infección, hematoma o una cicatriz sensible, y algunos quistes pueden reaparecer.
Una infección activa, ciertos tratamientos anticoagulantes u otras situaciones pueden obligar a posponer o adaptar el procedimiento; el médico lo revisará contigo. En las lesiones intraepiteliales el seguimiento es especialmente importante, porque pueden volver a aparecer años después, y tu ginecólogo te indicará cada cuánto conviene revisar la zona.
Preguntas frecuentes
No. La mayoría son benignos, como los quistes o los pólipos cutáneos. Aun así, cualquier lesión nueva, que cambie de aspecto o que pique de forma persistente merece una revisión ginecológica; si es tu caso, pide cita.
Se realiza con anestesia local, por lo que durante el procedimiento lo habitual es notar el pinchazo inicial y algo de presión. Después pueden aparecer molestias leves que suelen controlarse con analgésicos comunes.
Es una alteración de las células de la piel de la vulva que no es un cáncer, pero que puede evolucionar hacia él si no se trata. Por eso se confirma con biopsia, se trata y se vigila en el tiempo.
Es posible, sobre todo en los quistes de Bartolino. Si reaparece, tu ginecólogo valorará de nuevo el caso y la técnica más adecuada.
Información orientativa. La indicación, el número de sesiones y los resultados dependen de cada persona y se valoran siempre en consulta médica.
Estudio previo individualizado antes de cualquier tratamiento.
Profesionales médicos y esteticistas titulados a tu servicio.