Sequedad vaginal e infecciones recurrentes
La sequedad vaginal y las infecciones que se repiten suelen compartir origen: una mucosa más fina y con menos defensas. Estudiamos la causa y valoramos si el láser FemiLift puede ayudarte.
La sequedad vaginal es la falta de lubricación y elasticidad de la mucosa de la vagina. Provoca escozor, picor, roces molestos en el día a día y dolor en las relaciones, y a menudo se acompaña de infecciones vaginales o urinarias que se repiten, porque un tejido más fino tiene menos defensas.
- Duración
- 15–30 min por sesión
- Sesiones
- Varias, separadas unas semanas
- Recuperación
- No suele requerir baja
- Valoración
- Consulta ginecológica previa
Por qué aparece
Lo más frecuente es que se deba a la bajada de estrógenos en la perimenopausia y la menopausia, pero también aparece tras el parto y durante la lactancia, con algunos tratamientos oncológicos y como efecto de determinados medicamentos. Los jabones perfumados, las duchas vaginales, el tabaco y el estrés pueden empeorarla.
Una vagina sana tiene un pH ácido gracias a los lactobacilos, que la protegen frente a hongos y bacterias. Cuando la mucosa se adelgaza, ese equilibrio se altera y las infecciones, como la candidiasis o la vaginosis bacteriana, se repiten con más facilidad.
Tratamiento con FemiLift
El láser FemiLift actúa sobre el tejido vulvovaginal mediante calor controlado. Busca estimular la producción de colágeno y la regeneración de la mucosa para mejorar de forma progresiva la lubricación, y puede contribuir a normalizar el pH y la flora vaginal, lo que ayuda a reforzar las defensas locales frente a las infecciones.
Algunos estudios han observado más lactobacilos y menos síntomas tras el láser, sobre todo en mujeres posmenopáusicas, pero la evidencia es todavía preliminar. Por eso lo consideramos una opción más, que se combina con las medidas habituales y se indica tras valorar tu caso.
¿Cuándo está indicado?
- Sequedad o dolor en las relaciones que no mejoran lo suficiente con hidratantes y lubricantes.
- Infecciones vaginales recurrentes una vez tratado el episodio activo y estudiada su causa.
- Sequedad asociada a la menopausia, al posparto o a tratamientos que reducen los estrógenos.
- Mujeres que prefieren o necesitan una alternativa no hormonal, tras valorarlo con su médico.
Cómo es el tratamiento
Valoración previa. Revisamos tus síntomas, los tratamientos que has probado y, si hay infecciones repetidas, los cultivos o pruebas necesarias para identificar el germen. Una infección activa debe tratarse antes de cualquier sesión.
La sesión. Se hace en consulta con un aplicador vaginal. Se nota calor y una molestia generalmente tolerable, que el médico controla ajustando los parámetros.
Después. Puedes volver a tu rutina el mismo día. Es normal notar flujo acuoso, escozor leve o un pequeño manchado durante uno o dos días. Te indicaremos cuándo retomar las relaciones sexuales.
Resultados y cuidados posteriores
Cuando hay respuesta, la mejoría de la lubricación es gradual y se valora al terminar las sesiones. Si la causa es la menopausia, el efecto no es permanente y pueden necesitarse sesiones de mantenimiento; puedes ampliar información en la página del síndrome genitourinario de la menopausia.
Para cuidar la zona conviene usar un jabón suave y sin perfume, evitar las duchas vaginales, preferir ropa interior de algodón y mantener el uso de hidratantes si te los han recomendado.
Preguntas frecuentes
No. Primero hay que diagnosticar y tratar la infección. El láser se plantea después, con la idea de mejorar el estado del tejido y ayudar a reducir las recaídas.
No, suelen ser complementarios. Tu ginecólogo te dirá si debes suspenderlos unos días alrededor de cada sesión.
La sequedad de la lactancia suele mejorar al recuperarse los niveles hormonales. En ese caso se empieza por medidas sencillas, y el tratamiento con láser solo se valora si las molestias persisten.
Lo habitual son molestias leves y pasajeras. No se realiza durante el embarazo, con infección activa, sangrado sin diagnosticar o lesiones sin estudiar, entre otras situaciones que el médico revisará.
Información orientativa. La indicación, el número de sesiones y los resultados dependen de cada persona y se valoran siempre en consulta médica.
Estudio previo individualizado antes de cualquier tratamiento.
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